miércoles, 12 de febrero de 2014

Receta del bizcocho de convento

Bizcocho de las carmelitas descalzas de Sevilla
       "Las recetas de Aurora"

          Ingredientes:

- 3 vasos de azúcar
- 4 vasos de harina
- 2 vasos de leche
- 1 vaso de aceite de oliva virgen suave o de girasol
- 1 vaso de almendras picadas o nueces
- 1 vaso de pasas sin hueso ( puede ir sin pasas)
- 1 manzana golden
- 1 sobre de levadura Royal
- 2 huevos tamaño XL
- Una pizca de sal
- Una pizca de canela en polvo
- 1 cucharadita de vainilla
- Ralladura de una naranja

Es una antigua forma de realizar un bizcocho.  Se requieren 10 días para su elaboración, sin usar batidora ni frigorífico u otros aparatos modernos.

La tradición dice que se entrega un vaso de masa madre a un conocido al que se le desea salud y buena suerte.  Aunque también puedes hacer la masa madre lo normal es que te la den y empieces la elaboración en un jueves para que el bizcocho esté listo para el sábado de la siguiente semana.

Para esta receta he usado la masa madre que me pasó Sofía a la que agradezco sus buenos deseos.

JUEVES o PRIMER DÍA:
Se vierte el contenido del vaso con la masa madre en un bol o ensaladera grande y se añade un vaso de azúcar y otro de harina (no se mezcla)

VIERNES o SEGUNDO DÍA:
Se mezcla con todo con  una cuchara de madera, aunque se recomiendan varillas manuales para que no salgan grumos.

SÁBADO o TERCER DÍA: no se toca

DOMINGO o CUARTO DÍA: no se toca

LUNES o QUINTO DÍA:
Se añade un vaso de azúcar , otro de leche (entera) y otro de harina.  No se mezcla

MARTES o SEXTO DÍA:
Se mezcla todo bien, sigo recomendando las varillas

MIÉRCOLES o SÉPTIMO DÍA: No se toca

JUEVES u OCTAVO DÍA: No se toca

VIERNES o NOVENO DÍA: No se toca

SÁBADO o DÉCIMO y ÚLTIMO DÍA:
Si observamos que la masa ha quedado con grumos se remueve con un tenedor o las varillas.
Se aparta de la masa obtenida (masa madre) 3 vasos que se entregarán a tres personas a las que les deseas buena suerte y salud.

Al resto de la masa se le añaden:

- 2 huevos enteros batidos y un vaso de azúcar, se mezcla con las varillas y se añade la canela molida, la pizca de sal y la cucharadita de vainilla, el vaso de aceite y el de leche, se mezcla.

Le añadimos dos vasos de harina. La echamos poco a poco, removiendo con las varillas hasta que esté bien integrada en la masa.

A continuación le añadimos las nueces o las almendras picadas, la ralladura de naranja y los trocitos de manzana.  El vaso de pasas sin hueso enharinadas.

Se mezcla todo muy bien, se pasa a un molde untado de mantequilla, y se mete en el horno precalentado a 180º con calor arriba y abajo durante 40 o 45 minutos aproximadamente, según tipos de horno puede llevar más o menos tiempo de cocción.  Se hace la prueba pinchando con una aguja de tejer.

Este bizcocho se hace en invierno, otoño o primavera que no haga calor.

- Según experiencia sale más rico sin la manzana, sin las uvas y sin la ralladura de naranja, esta ralladura se sustituye por ralladura de limón.

La masa-madre se puede guardar en el congelador.


Pequeños placeres en una tarde helada de Febrero

Es sábado. La casa está tranquila y caldeada. Suena un CD es "jazz flamenco" de Pedro Iturralde. La cocina ya está recogida. Un sol pálido, de Febrero, entra por la ventana y la cruza en diagonal hasta la puerta del horno y los fogones.  En el tendedero del patio la ropa cimbrea a un lado y a otro de las cuerdas, ya falta muy poco para que esté a punto de plancha.
En la calle la tarde parece clara, aunque a estas horas corre un viento fuerte y helado.
Es tarde de bizcocho, pero no de cualquier bizcocho, es un bizcocho que lleva diez días elaborándose. Es, un bizcocho de convento, y hoy sábado, toca hornearlo.
Pandora, la gatita, anda zascandileando por casa, anda algo asustada con los silbidos del viento que en la planta doce, impresionan.  "Maya y maya" como alma en pena, se para a escuchar, repite maullido y así hasta que se topa con un radiador y se pone a dormir junto a el.
El olor a horno de pastelería, poco a poco, se ha ido extendiendo por casa, por el patio, y hasta por la escalera del descansillo.  ¡Huele a rico! dicen por aquí.


sábado, 8 de febrero de 2014

Pequeños placeres en una tarde helada de Febrero


Es sábado. La casa está tranquila y caldeada. Suena un CD es "jazz flamenco" de Pedro Iturralde. La cocina ya está recogida. Un sol pálido, de Febrero, entra por la ventana y la cruza en diagonal hasta la puerta del horno y los fogones.  En el tendedero del patio la ropa cimbrea a un lado y a otro de las cuerdas, ya falta muy poco para que esté a punto de plancha.
En la calle la tarde parece clara, aunque a estas horas corre un viento fuerte y helado.
Es tarde de bizcocho, pero no de cualquier bizcocho, es un bizcocho que lleva diez días elaborándose. Es, un bizcocho de convento, y hoy sábado, toca hornearlo.
Pandora, la gatita, anda zascandileando por casa, anda algo asustada con los silbidos del viento que en la planta doce, impresionan.  "Maya y maya" como alma en pena, se para a escuchar, repite maullido y así hasta que se topa con un radiador y se pone a dormir junto a el.
El olor a horno de pastelería, poco a poco, se ha ido extendiendo por casa, por el patio, y hasta por la escalera del descansillo.  ¡Huele a rico! dicen por aquí.

(Publicaré la receta un día de estos)