jueves, 15 de mayo de 2014

Hoy, cebolla frita

Pondremos una cebolla, más bien grandecita, por ración.  La picamos en trozos, le añadimos dos hojas de laurel, y la ponemos a pochar a fuego mínimo, en una cacerola con aceite de oliva.  Tapamos la cacerola, y vigilamos que no se queme, ni se tueste, removiendo con una cuchara de madera, tiene que quedar con una textura blandita y cristalina.  Cuando haya alcanzado este punto, y sin retirarla del fuego, partimos dos huevos por encima, mezclamos, y dejamos cuajar también a fuego mínimo.  Se deja reposar unos minutos sobre el fuego ya apagado, retiramos el laurel y se sirve.
Según cada cual con sus gustos o exigencias; se puede  poner en un escurridor para eliminar el aceite.

Sugerencia: comer este plato con un trocito de pan y procurarse un postre dulce (pequeñito).

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