viernes, 4 de julio de 2014

Corazones (calientes) de alcachofa

En estos días de Julio; de tormentas, de lluvia  torrencial y granizo, que refrescan los días y enfrían las noches, echamos en falta, y apetece, comer o cenar -de caliente-

Las alcachofas, a poder ser, frescas.  Las hay congeladas y en conserva, presentadas en tarros de cristal, que también estás muy buenas.  Sobre todo, cómodas, para estos tiempos en los que vivimos en la locura del  "sin tiempo para nada"  Si las que tenemos son frescas o congeladas, hay que hervirlas. Una vez cocidas se dejan enfriar y se deshojan hasta dejarlas en "corazones" El resto de las hojas no hay por qué desperdiciarlas, ya encontraremos alguna manera de sacarle provecho.  Igualmente guardaremos el agua del hervido; es un caldo vegetal con el que se pueden preparar sopas, purés, o a un arroz.
Las escurrimos bien y troceamos los corazones en mitades o en cuartos, dependiendo del tamaño de las alcachofas.
En una cacerola ponemos un chorro de  aceite de oliva, y salteamos las alcachofas con un par de ajos picados, jamón serrano cortado en daditos y chorizo en rodajas como de medio centímetro. Removemos para que se vayan mezclando los sabores.  Cuando veamos que el chorizo y el jamón están rehogados, echamos un chorro de vino blanco y dejamos unos cinco minutos más.  
Este plato se pueden espolvorear con orégano.  Cuestión de gustos

El chorizo es opcional, le da un sabor exquisito,y, tiene un inconveniente, le aporta calorías...


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