jueves, 7 de julio de 2016

De postre, merienda o desayuno


La vi en la tele, esta receta se me hizo como muy socorrida, y sencilla, y rápida, y económica y saludable. Los ingredientes tan comunes en el día a día, presentes en todas las despensas, en todos los fruteros, en todos los frigoríficos. Por si esto fuera poco, además, aportaría ese olor a "rico" por la casa y ese calor que acababa de llevarse el otoño, porque este plato iba a hacer que encendiera el horno, y, no sé si lo he contado ya,  me encanta la comida hecha en el horno.

Para elaborar este postre que bien puede servir para merienda o desayuno, necesitamos una manzana grande, aceite, a poder ser, de oliva, canela en polvo y un paquete de obleas para empanadillas.

Ponemos un cacito a fuego mínimo, con dos o tres cucharadas soperas de aceite de oliva, echamos la manzana pelada y cortada en forma de dados pequeñitos y la dejamos que poche removiendo de vez en cuando para que no se pegue ni se churrusque, cuando la manzana empiece a estar blandita, espolvoreamos con canela molida, al gusto, dejamos unos minutos más, apagamos el fuego, y sin retirar el cazo dejamos enfriar.

A continuación ponemos la manzana en un escurridor o colador y aplastamos con una cuchara, para eliminar el exceso de aceite.

Encendemos el horno arriba y abajo a una temperatura de 170º o 180º depende de cada horno. Mientras, rellenamos las obleas con la manzana y las vamos poniendo en la bandeja del horno. Metemos la bandeja a horno precalentado durante 10 minutos, miramos que las empanadillas empiezan a dorarse y apagamos el horno, dejamos unos minutos y las sacamos.  Se pueden tomar en caliente o de un día para otro guardadas en la nevera,  En frío están ricas, en caliente también

Sugerencia; probar a hacerlas con masa de hojaldre.

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