domingo, 7 de septiembre de 2014

Cena de supervivencia




A esta cocina económica y saludable compuesta de letras, siento que debo incorporar algún apunte, algún recuerdo, de la olvidada cocina de aprovechamiento, ingenio o supervivencia, que  oíamos contar a nuestras abuelas; recetas de entreguerras, guerras y otras necesidades.  En los pueblos siempre era más liviano pasar hambre. Si escaseaba el dinero tenías qué comer gracias a las huertas, al campo, al riachuelo y a los animales de corral,  En las ciudades no.
Parece ser que esta cocina de aprovechamiento, tristemente, se está imponiendo.  Se está poniendo de moda, dicen.  No sé cómo a esta situación o circunstancia pueden sobreponerle el nombre de-moda...

De lo que nos contaban las abuelas cuando ellas eran jóvenes allá por 1912,  De sus meriendas de pan y cebolla, de sus recetas de cocina hechas con sobras, en aquellos días de tiempos difíciles, hablaremos un poco intentando recordar algunos menús de la época. Lo que no tengo muy claro, haciendo honor al nombre de este blog, que dicha alimentación fuera saludable, económicasin duda lo era.

Tenemos que tener en cuenta que, en aquel entonces, la mayoría de las familias eran familias numerosas.  Pero no numerosas de tres hijos, como lo entendemos ahora, sino de más de cinco.

En la desprovista despensa, hemos encontrado un rebojo de pan del día anterior, un cacho de chorizo como de cinco o seis centímetros de largo y cuatro huevos.  Miramos en el bote de los fideos; nos queda un puño de fideos finos.   Con todo esto tenemos que sacar una cena.

                                                                  * * * * * *

Ponemos a hervir agua en un cazo con un ajo machacado en el mortero y dos granas de pimienta negra. Cuando rompe a cocer echamos el chorizo al que le hemos hecho un pequeño corte, lo dejamos que de un hervor, lo sacamos y echamos los fideos. En  una sartén con un poco de aceite, grasa, sebo o manteca, requemamos ligeramente media cucharadita de pimentón dulce, lo añadimos al agua con los fideos y dejamos hervir hasta que los fideos estén cocidos y ya tenemos una sopa de primer plato.  Si no hay fideos se echa pan migado del mismo rebojo.

En otra sartén echamos un poquito de aceite, grasa, manteca..., y sofreímos el chorizo cortado en rodajas, añadimos aceite y freímos el rebojo de pan  cortado en rebanadas finas.  Batimos los cuatro huevos en un bol y vamos incorporando el pan frito y el chorizo, mezclamos y en la misma sartén pasamos a cuajar la tortilla de pan con chorizo.  Ya tenemos el segundo plato

El pan de la tortilla de pan, en vez de frito, se puede poner  tostado, nos decían.

sábado, 12 de julio de 2014

Patatas rebozadas y pollo a la pimienta

Las humildes patatas siempre tan ricas, tan agradecidas; como guarnición, en tortilla, en ensalada, en puré, fritas, guisadas en estofado de carne, guisadas con pescado.  Las mil y una manera de prepararlas hace que consigamos platos exquisitos durante todas las estaciones del año.
Si las tomamos con moderación, con sentido de la medida, consumiéndolas  una o dos veces por semana,  no hay por qué preocuparse de que nos engorden.
Como los calores propios del mes de Julio, no terminan de llegar, apetecen platos calientes, además de que sientan mejor al estómago, por su efecto calmante, sacian más que las comidas frías.
Hoy las hacemos rebozadas en salsa verde.  Hay quien llama a este plato "patatas a lo pobre" o "patatas a la importancia" La primera vez que lo oí, tuve la osadía de preguntar el porqué de ese nombre, la respuesta fue que al presentarlas rebozadas y en salsa verde, daba la impresión de que eran medallones de merluza.
Las patatas se cortan en rodajas, se adoban con ajo y perejil dejando que cojan el sabor, como unos veinte minutos. Seguidamente retiramos en lo posible el ajo y el perejil, las rebozamos en harina y huevo, las freímos y las vamos colocando en una cacerola. Retiramos el exceso de aceite de la sartén y echamos una cebolla picada en trocitos menudos y dos o tres ajos igualmente picados y dejamos que se poche bien.  A continuación echamos una cucharadita de harina y dejamos que se dore, añadimos dos vasos de agua, calculando que cubra, de sobra, las patatas, sazonamos con pimienta blanca, dos hojas de laurel, perejil picado y las dejamos hervir unos diez minutos, pinchamos las patatas para comprobar si están tiernas.

Troceamos dos pechugas de pollo y las adobamos con ajo picado, perejil y pimienta negra molida y lo metemos en la nevera. Este adobo conviene hacerlo como unas cuatro o seis horas antes.  La última hora se saca de la nevera para que vaya cogiendo temperatura ambiente.
En una cazuela echamos un chorrito de aceite de oliva, calentamos y echamos el pollo troceado, doramos a fuego alto removiendo, y después bajamos a fuego lento y tapamos la cacerola removiendo de vez en cuando hasta que esté hecho entre quince y veinte minutos.
De postre, macedonia de frutas.

viernes, 4 de julio de 2014

Corazones (calientes) de alcachofa

En estos días de Julio; de tormentas, de lluvia  torrencial y granizo, que refrescan los días y enfrían las noches, echamos en falta, y apetece, comer o cenar -de caliente-

Las alcachofas, a poder ser, frescas.  Las hay congeladas y en conserva, presentadas en tarros de cristal, que también estás muy buenas.  Sobre todo, cómodas, para estos tiempos en los que vivimos en la locura del  "sin tiempo para nada"  Si las que tenemos son frescas o congeladas, hay que hervirlas. Una vez cocidas se dejan enfriar y se deshojan hasta dejarlas en "corazones" El resto de las hojas no hay por qué desperdiciarlas, ya encontraremos alguna manera de sacarle provecho.  Igualmente guardaremos el agua del hervido; es un caldo vegetal con el que se pueden preparar sopas, purés, o a un arroz.
Las escurrimos bien y troceamos los corazones en mitades o en cuartos, dependiendo del tamaño de las alcachofas.
En una cacerola ponemos un chorro de  aceite de oliva, y salteamos las alcachofas con un par de ajos picados, jamón serrano cortado en daditos y chorizo en rodajas como de medio centímetro. Removemos para que se vayan mezclando los sabores.  Cuando veamos que el chorizo y el jamón están rehogados, echamos un chorro de vino blanco y dejamos unos cinco minutos más.  
Este plato se pueden espolvorear con orégano.  Cuestión de gustos

El chorizo es opcional, le da un sabor exquisito,y, tiene un inconveniente, le aporta calorías...


lunes, 23 de junio de 2014

De postre o de merienda

NARANJA PREPARADA

Es tan sencillo como pelar una buena naranja y cortarla en lonchas que se van colocando, extendidas, sobre un plato llano. Se le echan unas gotas de aceite de oliva por encima y se espolvorean con unos granos azúcar, o con una cucharada, va en gustos, pero sin olvidar, que también va en calorías.
En verano se recomienda tomar este plato frío, frío  de nevera. Y cuando llegue el frío del invierno, a temperatura ambiente.  
Simple, rico y muy, muy saludable.

jueves, 19 de junio de 2014

Filetes de hígado con ensalada

Pues, es que no me gusta el hígado, pero nada nada.  Ya, no hay mucha gente que le guste, pero es muy recomendable al menos una vez al mes, y en estas edades nuestras, más.  Es para que la sangre goce de buena salud.  Se dice que previene anemias, flojedad..., pues eso, que lo aconsejan.  Y aunque no guste habrá que hacer por comerlo. Nos haremos a la idea de que es un medicamento que tenemos que tomar sí o sí. Además, no vamos a ponernos caprichosos con algo que es bueno para nuestra salud.
Quizá los higaditos de pollo nos gusten más o no, pero hoy el hígado es de ternera.
Compramos unos filetes de corte fino, y los adobamos con ajo picadito, perejil fresco y unas gotitas de vinagre, filete sobre filete, los dejamos reposar para que cojan sabor. Podemos cocinarlos a la plancha o fritos, rebozados en pan rallado.
La ensalada es sencilla, se cuecen patatas y zanahorias por separado.  Las patatas cortadas en trozos, más bien grandecitos, y las zanahorias en rodajas como de dos  centímetro de grosor. Se escurren bien y se aderezan sencillamente con aceite y vinagre.

viernes, 13 de junio de 2014

Ensalada de alubias

De comida hoy pondremos plato único. 
Cocemos las alubias con un trocito de cebolla, una hoja de laurel y un chorrito de aceite de oliva.  Si nos resulta más cómodo podemos comprar las alubias cocidas,  esas que se venden en tarros de cristal.  De cualquiera de las dos maneras, tenemos que pasarlas por el chorro del grifo, aclararlas y escurrirlas bien.
En un bol, picamos  media cebolla o cebolleta, de un tamaño mediano, en trocitos pequeños; un pepino y dos tomates maduros cortados en daditos, ya que esta ensalada vamos a comerla con cuchara. Mezclamos todos los ingredientes y después aliñamos con aceite de oliva, muy poquito vinagre y media cucharadita de pimentón dulce. Si tenemos cominos molidos le echamos directamente, si no, los machacamos en el mortero, como media cucharadita o algo más, según gustos. Mezclamos todo bien, y dejamos reposar para que se mezclen los sabores. En pleno verano la metemos en la nevera.
No olvidar los cominos, es el ingrediente clave de este plato con alubias. Además del sabor, amortigua los gases que pueda producir la legumbre. Este plato se acompañará siempre con un trocito de pan.
De  postre; yogur natural o un trocito de queso fresco sin sal

Esta ensalada tiene la comodidad de que se puede dejar hecha desde por la mañana, y ya tenemos la comida resuelta por hoy.

viernes, 6 de junio de 2014

Lombarda y trucha frita

Hay comidas muy agradecidas que te "salvan" los días calurosos y los días  de frío, como lo es, este menú de verdura y pescado.  Tan simple como servirlo frío o caliente, a la hora de la  comida o para la  cena.
Una vez hemos cocido la lombarda, la ponemos en un escurridor, aclaramos un poco al chorro del grifo y la dejamos que escurra bien.  En una cacerola ponemos aceite de oliva, echamos dos ajos troceados, y antes de que empiecen a dorar, se incorpora una manzana grande, que previamente, habremos pelado y cortado como si picáramos patatas para tortilla.  La cacerola se pone al mínimo y dejamos que vaya pochando, a la vez incorporamos la lombarda, tapamos la olla y removemos de vez en cuando, para que se vaya mezclando todo.  Se le añaden unas cucharadas de agua.  Cuando la manzana está blandita se apaga y se sirve.
Las truchas las pasamos por harina y las freímos, que estén bien churruscadas, después le quitamos la piel, sí ya sé, está  rica, pero engorda menos si la echamos al cubo de la basura.

En verano estos platos se pueden tomar en frío.  En  frío de la nevera que se agradece un montón.

viernes, 23 de mayo de 2014

Menos diez grados



A fecha de hoy como suele ocurrir todos los años, nos ha sorprendido el cambio de tiempo y  la bajada de temperaturas.  Ya habíamos guardado los abrigos y casi toda la ropa de invierno, pero el invierno ha vuelto, aunque sea sólo por unos días. 
El hábito de las comidas, como la ropa de temporada, lo fuimos cambiando.
Pero ayer, tocó cocido, un cocido no tan contundente, pero cocido.  Además sustituimos la sopa por una ensalada.
La noche se ha puesto más fría.  Ha sido la excusa perfecta para encender el horno y dar ese toque, acogedor y hogareño, que pone el invierno en las casas.

De cena, la sopa del cocido y empanadillas de espinacas.

Encendemos el horno  arriba y abajo a temperatura  de 180º  mientras rellenamos unas obleas de esas de paquete; se pueden hacer con hojaldre casero, pero en estos tiempos y con estas prisas..., como que no.
El relleno lo hemos preparado con espinacas cocidas, las escurrimos bien, las cortamos en finito, le añadimos unos cien gramos de queso, curado o semicurado, según gustos también muy picadito, mezclamos y rellenamos.  Las vamos colocando en la bandeja del horno, las metemos a horno precalentado, durante diez minutos, cuando empiecen a dorarse, apagamos el horno y las dejamos dentro unos minutos más hasta que terminen de dorarse.  (No añadir sal al relleno de las empanadillas, con la sal del queso es suficiente).

Sentados a la mesa con el jersey puesto, con el calorcito que desprende el horno, el olor de las empanadillas y el de la sopa del cocido, estamos tan a gusto.  Fuera, el viento silba y la lluvia golpea en los cristales. Cuesta creer que estemos finalizando Mayo, y que hace cuatro días, a estas mismas horas de la noche estuviésemos a 23º.

jueves, 15 de mayo de 2014

Hoy, cebolla frita

Pondremos una cebolla, más bien grandecita, por ración.  La picamos en trozos, le añadimos dos hojas de laurel, y la ponemos a pochar a fuego mínimo, en una cacerola con aceite de oliva.  Tapamos la cacerola, y vigilamos que no se queme, ni se tueste, removiendo con una cuchara de madera, tiene que quedar con una textura blandita y cristalina.  Cuando haya alcanzado este punto, y sin retirarla del fuego, partimos dos huevos por encima, mezclamos, y dejamos cuajar también a fuego mínimo.  Se deja reposar unos minutos sobre el fuego ya apagado, retiramos el laurel y se sirve.
Según cada cual con sus gustos o exigencias; se puede  poner en un escurridor para eliminar el aceite.

Sugerencia: comer este plato con un trocito de pan y procurarse un postre dulce (pequeñito).

domingo, 11 de mayo de 2014

Patatas con cominos y fiambre de pavo a la plancha.

Creo que todos-as sabemos hacer unas patatas guisadas.  Cuando ya van cocidas, se le echan los cominos molidos o machacados en el mortero.  Se dejan que den un hervor hasta que se terminen de hacer las patatas.  Para que el caldo de la patata quede con algo de espesor, cortaremos las patatas "al arranque" metemos el cuchillo y terminamos de cortar arrancando el trozito, estas aristas son las que van a dar espesor al caldo.

De segundo plato recurrimos de nuevo al pavo, esta vez en fiambre, pasado por la plancha.  Y como guarnición  pondremos un platito de ensalada.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Receta del bizcocho de convento

Bizcocho de las carmelitas descalzas de Sevilla
       "Las recetas de Aurora"

          Ingredientes:

- 3 vasos de azúcar
- 4 vasos de harina
- 2 vasos de leche
- 1 vaso de aceite de oliva virgen suave o de girasol
- 1 vaso de almendras picadas o nueces
- 1 vaso de pasas sin hueso ( puede ir sin pasas)
- 1 manzana golden
- 1 sobre de levadura Royal
- 2 huevos tamaño XL
- Una pizca de sal
- Una pizca de canela en polvo
- 1 cucharadita de vainilla
- Ralladura de una naranja

Es una antigua forma de realizar un bizcocho.  Se requieren 10 días para su elaboración, sin usar batidora ni frigorífico u otros aparatos modernos.

La tradición dice que se entrega un vaso de masa madre a un conocido al que se le desea salud y buena suerte.  Aunque también puedes hacer la masa madre lo normal es que te la den y empieces la elaboración en un jueves para que el bizcocho esté listo para el sábado de la siguiente semana.

Para esta receta he usado la masa madre que me pasó Sofía a la que agradezco sus buenos deseos.

JUEVES o PRIMER DÍA:
Se vierte el contenido del vaso con la masa madre en un bol o ensaladera grande y se añade un vaso de azúcar y otro de harina (no se mezcla)

VIERNES o SEGUNDO DÍA:
Se mezcla con todo con  una cuchara de madera, aunque se recomiendan varillas manuales para que no salgan grumos.

SÁBADO o TERCER DÍA: no se toca

DOMINGO o CUARTO DÍA: no se toca

LUNES o QUINTO DÍA:
Se añade un vaso de azúcar , otro de leche (entera) y otro de harina.  No se mezcla

MARTES o SEXTO DÍA:
Se mezcla todo bien, sigo recomendando las varillas

MIÉRCOLES o SÉPTIMO DÍA: No se toca

JUEVES u OCTAVO DÍA: No se toca

VIERNES o NOVENO DÍA: No se toca

SÁBADO o DÉCIMO y ÚLTIMO DÍA:
Si observamos que la masa ha quedado con grumos se remueve con un tenedor o las varillas.
Se aparta de la masa obtenida (masa madre) 3 vasos que se entregarán a tres personas a las que les deseas buena suerte y salud.

Al resto de la masa se le añaden:

- 2 huevos enteros batidos y un vaso de azúcar, se mezcla con las varillas y se añade la canela molida, la pizca de sal y la cucharadita de vainilla, el vaso de aceite y el de leche, se mezcla.

Le añadimos dos vasos de harina. La echamos poco a poco, removiendo con las varillas hasta que esté bien integrada en la masa.

A continuación le añadimos las nueces o las almendras picadas, la ralladura de naranja y los trocitos de manzana.  El vaso de pasas sin hueso enharinadas.

Se mezcla todo muy bien, se pasa a un molde untado de mantequilla, y se mete en el horno precalentado a 180º con calor arriba y abajo durante 40 o 45 minutos aproximadamente, según tipos de horno puede llevar más o menos tiempo de cocción.  Se hace la prueba pinchando con una aguja de tejer.

Este bizcocho se hace en invierno, otoño o primavera que no haga calor.

- Según experiencia sale más rico sin la manzana, sin las uvas y sin la ralladura de naranja, esta ralladura se sustituye por ralladura de limón.

La masa-madre se puede guardar en el congelador.


Pequeños placeres en una tarde helada de Febrero

Es sábado. La casa está tranquila y caldeada. Suena un CD es "jazz flamenco" de Pedro Iturralde. La cocina ya está recogida. Un sol pálido, de Febrero, entra por la ventana y la cruza en diagonal hasta la puerta del horno y los fogones.  En el tendedero del patio la ropa cimbrea a un lado y a otro de las cuerdas, ya falta muy poco para que esté a punto de plancha.
En la calle la tarde parece clara, aunque a estas horas corre un viento fuerte y helado.
Es tarde de bizcocho, pero no de cualquier bizcocho, es un bizcocho que lleva diez días elaborándose. Es, un bizcocho de convento, y hoy sábado, toca hornearlo.
Pandora, la gatita, anda zascandileando por casa, anda algo asustada con los silbidos del viento que en la planta doce, impresionan.  "Maya y maya" como alma en pena, se para a escuchar, repite maullido y así hasta que se topa con un radiador y se pone a dormir junto a el.
El olor a horno de pastelería, poco a poco, se ha ido extendiendo por casa, por el patio, y hasta por la escalera del descansillo.  ¡Huele a rico! dicen por aquí.


sábado, 8 de febrero de 2014

Pequeños placeres en una tarde helada de Febrero


Es sábado. La casa está tranquila y caldeada. Suena un CD es "jazz flamenco" de Pedro Iturralde. La cocina ya está recogida. Un sol pálido, de Febrero, entra por la ventana y la cruza en diagonal hasta la puerta del horno y los fogones.  En el tendedero del patio la ropa cimbrea a un lado y a otro de las cuerdas, ya falta muy poco para que esté a punto de plancha.
En la calle la tarde parece clara, aunque a estas horas corre un viento fuerte y helado.
Es tarde de bizcocho, pero no de cualquier bizcocho, es un bizcocho que lleva diez días elaborándose. Es, un bizcocho de convento, y hoy sábado, toca hornearlo.
Pandora, la gatita, anda zascandileando por casa, anda algo asustada con los silbidos del viento que en la planta doce, impresionan.  "Maya y maya" como alma en pena, se para a escuchar, repite maullido y así hasta que se topa con un radiador y se pone a dormir junto a el.
El olor a horno de pastelería, poco a poco, se ha ido extendiendo por casa, por el patio, y hasta por la escalera del descansillo.  ¡Huele a rico! dicen por aquí.

(Publicaré la receta un día de estos)

jueves, 30 de enero de 2014

Esta noche no cocino


Preparamos un plato de endivias, queso fresco y tomates.
Lavamos las hojas enteras de una endivia mediana, escurrimos bien y secamos.
Las colocamos en un plato y rellenamos con lonchas de queso fresco, o queso de untar, y espolvoreamos un poquito de orégano. Partimos un tomate pequeño en rodajas finas, lo ponemos encima del queso y espolvoreamos el tomate con una pizca de cominos molidos.  
En un lado del plato ponemos una o dos  lonchas de fiambre; jamón de york o pechuga de pavo, y a cenar.

Las endivias se suelen frotar con un ajo crudo, va en gustos.